Un día en la Feria del libro en familia
Cada año, por estas fechas, nos ponemos en marcha con una tradición que ya forma parte de nuestra familia: la visita a la feria del libro. Una excusa perfecta para desconectar un rato, dejar que cada uno elija su tesoro literario y, lo más emocionante, conseguir que el autor nos lo firme en persona. Es como volver a sentir esa magia que solo los libros y las historias pueden regalar.
Este año, jugamos al filo de la meta y casi se nos pasa el día porque, entre los 1001 planes que hay que cuadrar cada fin de semana con tres hijos, lo dejamos todo para el último momento. Pero por suerte, llegamos a tiempo, con las pilas recargadas y las ganas intactas. Entre risas, carreras para llegar a las firmas y la mirada ilusionada de mis hijos, descubrimos nuevas historias, nos reencontramos con viejas pasiones y nos llevamos a casa un pedacito de cada autor. Te cuento qué libros hemos elegido, por qué y qué ha significado para nosotros esta escapada literaria.
👦 Libros de los peques
Los libros de la peque de la casa (6 años)
Cloe ya está empezando a leer por su cuenta, aunque todavía no con mucha soltura y a ratitos se cansa un poco —ya sabes, la concentración de los seis años. Este año la he dejado completamente libre para que eligiera sus libros, y, la verdad, ella se fija mucho más en los dibujos y los colores de la portada que en lo que realmente cuenta la historia.

Los títulos son importantes, pero no tanto como que el libro le llame la atención a primera vista. Y si la historia lleva princesas, sirenas o un toque de fantasía, ya ni te cuento, ¡se vuelve loca! Así que este año su selección fue un reflejo perfecto de todo eso: magia, aventuras y personajes con los que sueña despierta.
- “Ring Ring. El hechizo de la lluvia” de Alicia Teba (La Galera, 11,95 €). Una historia dulce y mágica sobre una pequeña bruja que intenta que llueva, con momentos divertidos que capturan la imaginación de los más pequeños. Hemos leído el primero y esta pequeña bruja nos ha enamorado completamente.
- “La dulce sirena” de Elena Martínez Blanco (Editorial SM, 8 €). Un cuento encantador sobre amistad y valentía bajo el mar, escrito completamente en mayúsculas, así que seguro que Cloe lo leerá rapidito. Además, tuvimos la suerte de que Elena estaba firmando, y nos hizo mucha ilusión que nos firmara el libro.
- “Iris y Luna 1. Un cole lleno de magia” de Aurora Quirón (Editorial B de Block , de Penguin). Una aventura escolar con mucho hechizo y compañerismo, ideal para despertar la pasión por la lectura. Las ilustraciones son preciosas ( de la mano de Isabel Escalante y Chezalbi) y creo que esta saga le puede enseñar mucho sobre la amistad, veremos a ver…
- “Zuk. Unas vacaciones de bruja” de Serge Bloch y Nicolás Hubesch (Editorial KÓMIkids). Una historia divertida y ligera sobre una bruja que se harta de la gran ciudad y se quiere ir de vacaciones. Nos han contado las chicas de la caseta de la editorial, que esta bruja es un poco trasto, así que seguro que nos reímos mucho con ella.
Y la pequeña de la casa se quedó con ganas de llevarse la segunda parte de “Malvarina” de Susana Isern. Era la firma a la que ella quería ir, pero la cola era muy larga y no nos daba tiempo :(.
Los libros del mediano de la casa (casi 9 años)
Los libros del mediano de la casa, este año no pudo acompañarnos porque tenía un cumpleaños, los escogimos el resto, alguno lo había pedido y otros pensamos que le iban a encantar. Su máxima ilusión era que le firmara el libro Roberto Santiago. No conseguimos firma porque la cola era, literalmente, interminable (¡casi dos horas!), le dimos un premio extra con una lectura más que al resto.

- “Los Futbolísimos 26. La liga de los cinco elementos” de Roberto Santiago (Editorial SM, 12,95 €). Una saga que combina fútbol, misterio y aventura, perfecta para enganchar a niños que disfrutan del deporte y las tramas trepidantes. En su caso, el fútbol es lo más del mundo mundial, así que es una temática con la que siempre acertamos.
- “El club de los prodigios: El retorno de la magia” de Eric Moral y Nil López (Editorial LaGalera, 14,20€). Este libro es de los que puedes elegir tu propia aventura, algo que al mediando de la casa le encanta porque le da la sensación de estar dentro del juego. Él decide qué hacen los personajes, por dónde ir y qué decisiones tomar. Ideal para lectores que buscan historias interactivas con un toque de magia y misterio.
- “Canastones 2” de Alberto Casa mayor y Paloma&Kako (Editorial el Pirata). La continuación de una serie que mezcla humor y misterio, con un lenguaje sencillo y ameno, acompañado de divertidas ilustraciones a color. Un libro de deporte es siempre un acierto.
- “Lightfall 3” de Tim Probert (Editorial Harperkids, 17 €). El tercer volumen de una saga juvenil de fantasía que mezcla acción y magia en un mundo fascinante, en formato comic. Es curioso porque el primer libro fue una lectura obligatoria en 3º Primaria en el cole y le enganchó desde el minuto 1. El mayor de la casa también lo leyó y le encantó igualmente.
- “¡Con el team al infinito!” de Niño Messi (Editorial Montena, Penguin Random House, unos 15 €). Escrito por un youtuber —y eso que en casa tenemos bastante clara la política de “cero tecnologías”—, pero sabía que este le iba a gustar. Cuando leyó los del “Rulas”, que van muy en esta línea, se los ventiló en dos tardes. Y no me equivocaba: mientras os escribo esto, él ya se lo ha terminado. Enterito. Si eso no es garantía, que baje alguien y lo vea.
Los libros del mayor (10 años y amante incondicional de los libros)
David tiene clarísimo lo que le gusta leer. No va picoteando entre géneros: si hay aventuras, misterios y una pizca de fantasía (a poder ser con toques épicos), ahí está él. Sabe perfectamente qué autores le emocionan y qué tipo de historias le enganchan, así que su lista para la Feria estaba pensada al milímetro.
Eso sí… este año casi no llegamos. El sábado lo dimos todo: noche del viernes durmiendo en el cole, mañana de competiciones de judo, tarde de cumpleaños con piscina y fútbol hasta casi las once. Así que esta mañana se nos pegaron las sábanas (y con razón) y nos tocó correr, literalmente, para llegar a tiempo a la firma de Alba Quintás. Pero lo conseguimos, y salimos con una buena montaña de lecturas bajo el brazo.

- “Liceo Septem 2” de Alba Quintás (Editorial Montena de Penguin, 15,15 €). Esta saga tiene un hueco fijo en su estantería desde que hace no mucho le regalaron el primero en su Comunión. Bajo el lema «Todos tenemos un talento oculto. El de algunos puede ser superior a nosotros mismos» Está deseando continuar con esta historia, que esta vez está dedicada por su autora (Alba es ya una de sus favoritas junto a Laura Gallego, que para él es canon absoluto).
- “Herederos” de Juan Gómez-Jurado y Bárbara Montes (B de Blok, 15,95 €). David no conocía a estos autores, pero cuando le conté que eran los creadores de la saga Amanda Black —muy recomendada entre sus amigos— le picó la curiosidad. Le bastó leer el resumen de la contraportada para engancharse a esta historia con tintes de superhéroes, fantasía y un grupo de chicos con poderes que deben enfrentarse a un destino complicado.
Y para completar su selección, dos cómics, que son apuesta segura:
- “Ronia, la hija del bandolero” de Astrid Lindergren, autora de Pipi Calzaslargas en versión cómic (Editorial KóKINOS, 20,80 €). Un clásico de Astrid Lindgren adaptado al formato que más gusta a los niños ahora mismo. Naturaleza, libertad y una protagonista que rompe moldes. Tengo que decir que a mi la portada me recuerda a Heidi y él nunca hubiera elegido este libro si no fuera por la maravillosa descripción que le hicieron las chicas de la editorial del libro. Me entraron ganas de llevarme yo la versión no comic…
- “Criaturas 1. La ciudad que nunca duerme” de Stéphane Betbeder y Djief (Editorial Nuevo Nueve, 18 €). A esta editorial la tengo especial cariño, porque ha colaborado con nuestro colegio en varias acciones solidarias, así que era parada obligatoria en la feria. No sé quien nos atendió en la caseta pero su pasión por lo que contaba embargó desde el primer minuto a mi hijo. Un cómic con estética brutal y ambiente post-apocalíptico. Niños solos en una ciudad invadida por zombis y criaturas rarísimas. Es oscuro, intenso y con ritmo de película. Le fascinó.
Mis selección personal
Siempre me ha gustado dejarme sorprender. Me encanta pasear por la Feria del Libro sin una lista cerrada, dejarme llevar por las portadas, las sinopsis… y sobre todo por los autores que están firmando y se toman un rato para contarte con ilusión de qué va su historia.

Este año no ha sido distinto: no conocía a ninguno de los dos escritores que me llevé a casa, pero bastaron unos minutos de charla (y esa chispa que se enciende cuando alguien habla con pasión de lo que ha creado) para saber que esos libros eran para mí. Y sí, me los llevé firmados, porque esa pequeña dedicatoria convierte la lectura en algo más especial todavía.
- “El rey bronce” de Javier Alandes (Contraluz Editorial, 20,85 €). Una novela que mezcla historia y arte de una manera apasionante, que ya he empezado a leer y me ha atrapado desde la primera página gracias a la pasión del autor por el mundo del arte. Tengo que decirte que me quedé con ganas de llevarme otro de sus libros, pero aún no he cogido ritmo de lectura ( con la maternidad nos sobra tiempo para todo, modo ironía on) y prefiero ir comprando poco a poco.
- “El legado de los Sercain” de Marta Cruces (Grupo Ediciones Kiwi, aprox 16 €). Un viaje a la fantasía que necesitaba para retomar ese amor por mundos imaginarios que a veces dejo un poco aparcado. Sé que quizás no sea lo más adecuado para mi edad, ya que es un libro juvenil, pero no hay mejor manera de retomar el mundo fantástico que mirándolo con los ojos de un niño/adolescente.
🎈 Reflexión final de una Feria del libro en familia
Creo que este año, lo que más me ha marcado no fueron sólo los libros: fue ver a cada uno fijarse en historias que les hablan de sus pasiones, miedos o risas. Y ese momento en el que compartes fila, firma y unas palabras con un autor desconocido que te convence con su mirada y pasión… pesa tanto como el libro en la mochila.
Nos volvimos a casa con las manos llenas de papel, tinta y magia. Y aunque algunas firmas se quedaron sin hacer, nos llevamos algo mucho más grande: ilusión, historias nuevas y esa complicidad que solo la tradición familiar regala.
No sé si volví a casa llena de paciencia infinita (la pizza fue la cena), pero sí con el corazón rebosante. Y eso, amiga, ya es más de lo que pedía al empezar el día.


