Esta soy yo

¡Hola!

Soy Lorena, madre de tres pequeños que llenan mis días de retos, risas y aprendizajes constantes: dos chicos de 10 y 9 años, y una niña de 6. Como muchas madres, intento hacer malabares cada día entre el trabajo, las mochilas del cole, los “mamáaaa” a todas horas y ese deseo profundo de no perderme a mí misma en el camino.

No soy una madre perfecta, ni pretendo serlo. Pero sí soy una madre que intenta estar, que se equivoca, que lo intenta otra vez… y que quiere que sus hijos me recuerden como alguien cariñosa, trabajadora y presente.

El poliedro imperfecto nace precisamente de ahí. De esa mezcla intensa y preciosa que es la maternidad, cuando te das cuenta de que no cabes en una sola etiqueta. Ni en un único rol. Ni siquiera en una sola emoción. Un día estás radiante y al otro agotada, y ambos días eres la misma madre. Una madre real. Por eso, este blog es mi pequeño refugio digital y, ojalá, también el tuyo. Un lugar donde compartir, acompañar y respirar juntas.

Si algo he aprendido con los años (y con tres hijos) es que no se trata de hacerlo todo perfecto, sino de hacerlo con intención. Y eso intento aquí: compartir contenido con alma, útil y cercano, que hable de la maternidad sin filtros, pero con cariño y con ganas de sumar.

¿Por qué El poliedro imperfecto?

Porque creo que la maternidad y la vida femenina no se pueden encasillar en una sola cara, una sola versión o una sola etiqueta. Somos muchas cosas a la vez, y ninguna está perfectamente alineada. Y eso no solo está bien: es lo que nos hace reales. A veces somos ternura, otras nos sentimos sobrepasadas. A veces cuidamos, otras necesitamos que nos cuiden. Unas veces estamos fuertes, y otras frágiles. Pero siempre somos nosotras.

Aquí encontrarás ideas de belleza práctica que se adaptan al ritmo de una madre real (esa que se maquilla en el coche o se da una crema mientras dice “no se tira del pelo”), juegos de mesa y ocio familiar para reconectar de verdad con nuestros hijos (sin pantallas de por medio), y recursos sencillos de organización que no prometen orden eterno, pero sí un poco de paz mental entre desayuno y cena.

No vengo a prometer fórmulas mágicas. Vengo a compartir desde la experiencia, el humor y el corazón. A ofrecerte un espacio donde sientas que no estás sola en este caos maravilloso que es criar, trabajar, cuidarte (o intentarlo) y no perder el sentido del humor. Porque cada madre es un mundo… y a veces, un universo entero.

Me gustaría inspirarte y acompañarte si eres una madre que, como yo, busca un poco de orden entre el caos, un ratito para sí misma entre las prisas, y planes sencillos para reconectar con sus hijos. Y que el poliedro imperfecto se convierta en un espacio honesto y útil, en ese lugar donde te apetece tomarte un café con una amiga que no te juzga.

Así que bienvenida a este blog de lados imperfectos, donde celebramos lo cotidiano y lo extraordinario que tiene criar, vivir y compartir en familia.

Pasa, quédate el rato que quieras, y si algo de lo que encuentras aquí te hace la vida un poquito más fácil o más bonita… entonces este espacio ya tiene sentido.

Gracias por pasarte. Me encantará que te quedes por aquí.

PD/ No soy experta en nada, pero he probado ( y sigo probando) muchas cosas. Algunas han funcionado y otras no. Las que sí, las comparto contigo con honestidad y con ese toque que nace de la experiencia diaria: sin filtros, sin postureo, con los pies en el suelo y el corazón en casa. Y las que no, también te las voy a compartir.

Y si quieres contarme algo, proponer una colaboración o simplemente saludar, estaré encantada de leerte, las puertas de mi casa están abiertas para ti, solo tienes que escribirme a xxx@xxxx.com